¿Cómo elegir un buen Procesador? Tutorial

El CPU es el componente principal de cualquier computadora, sea una PC común o gamer, o de cualquier smartphone, calculadora, etc. Es por ello que en este artículo veremos la mejor forma de elegir un procesador. Si bien, como todos saben, la placa de video es el componente clave de una PC gamer, la realidad es que, sin un buen procesador que la soporte, no se obtendrán buenos rendimientos.

Vamos entonces a empezar este tutorial respondiendo primero algunas preguntas básicas y luego iremos al grano.

 

¿Qué es un Procesador?

El procesador o CPU (Unidad Central de Procesamiento) es el cerebro de la computadora, y por lo tanto, es quien determinará la velocidad de procesamiento de todos los procesos que surgen en nuestro sistema operativo.

 

¿Para qué sirve el procesador?

La respuesta correcta sería que «sirve para todo», porque «controla todo». El hecho de ser el cerebro de nuestra computadora hace que el CPU se involucre en absolutamente todas las tareas que realicemos. Su velocidad y capacidad de distribuir los procesamientos en distintos hilos condicionarán de mayor o menor manera el rendimiento máximo operativo.

Cuando pretendemos armar una PC gamer, debemos saber elegir no sólo la tarjeta gráfica sino también un CPU del mismo nivel de rendimiento que ésta. De lo contrario surgirá lo que se conoce como cuello de botella, limitando el rendimiento gráfico en gran medida.

Aunque en el caso de la placa de video es ésta quien se encarga del manejo de los gráficos, se requiere un microprocesador que soporte el procesamiento de los datos entregados. Como aclaramos, el CPU es un componente fundamental y en ningún momento deja de ser el cerebro de la computadora. Es por ello que en este tutorial detallaremos los puntos fundamentales a la hora de elegir un buen procesador.

 

¿Cómo evaluar un CPU?

Seleccionar un procesador para comprar es un poco más sencillo que elegir una tarjeta gráfica, sin embargo es igual de importante. Básicamente existen dos especificaciones o puntos fundamentales que determinan qué tan bueno es un procesador, los cuales son:

1) Frecuencia: medida en Gigahercios (GHz – Gigahertz), determina directamente la velocidad de procesamiento del CPU. Para tener en cuenta, un GHz equivale a 1000 MHz.

2) Número de núcleos: actualmente no se fabrican más procesadores mononúcleo para una PC, todos son de más de un núcleo. Los procesadores mononúcleos se utilizan hoy en día en artefactos más pequeños, como por ejemplo algunos smarthphone.

¿Debo mirar algo más a la hora de comprar un procesador? Además de la frecuencia y del número de núcleos existen otros factores que impactan en el rendimiento. Por ejemplo, la cantidad de memoria caché es hoy en día un valor a tener en cuenta. Por otro lado existen otras características asociadas con la tecnología específica que puede presentar un modelo de procesador, como ser turbo, overlocking, etc. Cada CPU presentará o no dichas características que elevan aún más el rendimiento. Pero abocarse a evaluar la arquitectura propia que presenta cada modelo de CPU, haría que este tutorial se vaya de las manos. Es por ello que sólo nos abocaremos a analizar brevemente la frecuencia y la cantidad de núcleos, que son las dos características más determinantes, y sí aclarando que se tenga en cuenta la cantidad de memoria caché, como factor de comparación.

 

Frecuencia del procesador

Como se mencionó, la velocidad del CPU está sujeta a la frecuencia. A mayor nivel de frecuencia, mayor velocidad de procesamiento. Esto quiere decir que por ejemplo, si tenemos un procesador del mismo tipo, como ser un i3 de 2.8 GHz y otro de 3.0 GHz, en principio el segundo será más rápido que el primero. Es por ello que, básicamente, la frecuencia es el factor determinante para saber qué tan rápido es un CPU y por supuesto, es una medida vital para comparar dos del mismo tipo. Actualmente existen otros factores internos que también hacen la diferencia en la velocidad de procesamiento, como por ejemplo la memoria caché o el modo turbo. Es por ello que la comparación por frecuencia es realmente exacta cuando se comparan dos procesadores del mismo tipo y generación, de lo contrario es una medida incompleta que no nos dice nada por sí sola.

 

Procesador multi-núcleo

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Actualmente el microprocesador de una PC viene con más de un núcleo. Para dar un ejemplo, un i3 posee 4 núcleos (dos físicos y dos virtuales), un i5 posee 4 núcleos físicos al igual que un i7 (depende también de cada modelo, algunos traen más núcleos). Algunos i7 llegan a tener 6 o más núcleos físicos. Debo aclarar que cuando se habla de núcleos físicos son aquellos que realmente existen en el hardware, mientras que los virtuales son creados por el software del microprocesador para simular otro núcleo adicional. Por supuesto, un núcleo virtual nunca tendrá el mismo rendimiento que uno físico, aunque es el físico el que se particiona en virtuales.

La ventaja de los procesadores multi-core es que a diferencia de los viejos mononúcleo (como los famosos Intel Pentium 4), las tareas de procesamiento se dividen entre los distintos núcleos, aumentando considerablemente el rendimiento. Es curioso destacar que cuando los procesadores mononúcleos eran los únicos fabricados, tanto AMD como Intel ponían especial énfasis en la frecuencia del micro. Años después con el surgimiento de los procesadores dual core, las empresas empezaron a trabajar más en la cantidad de núcleos que en su frecuencia. Actualmente las empresas están trabajando en otros factores, como el mencionado caché o el modo turbo multi hilos, ya que han descubierto que lo ideal no es sumar núcleos ni aumentar desconsiderablemente la frecuencia, sino más bien crear un equilibrio entre ambos factores.



Compatibilidades y características de un procesador

Cuando uno pretende armar una PC, debe de tener en cuenta el tema de las compatibilidades. Básicamente el procesador debe ser compatible en funcionamiento con la placa madre y la memoria RAM. Pero por otro lado, existe una compatibilidad de rendimiento con la placa de video. Debes de tener en cuenta cada característica para así armar correctamente la computadora. Ahora sí, en esta sección veremos de qué trata la compatibilidad con cada componente nombrado.

 

Compatiblidad entre placa madre y CPU

maximus-VIICada placa madre acepta un conjunto de procesadores los cuales están agrupados de acuerdo a su arquitectura. La primera división se presenta al elegir la marca del microprocesador, sea Intel o AMD. Luego, cuando se mira en las especificaciones de la placa madre se debe observar qué tipo de socket acepta. Esto indica el tamaño de la ranura donde irá colocado físicamente el CPU. Por ejemplo, existen sockets 1150, 1151, 1155, 1156, 1366, etc. Es por ello que cuando estés por seleccionar un CPU, la placa base será un paso posterior y deberás comprar únicamente aquella que acepte puntualmente el microprocesador que tengas.

 

Compatibilidad entre memoria RAM y CPU

Dado que la única compatibilidad excluyente del procesador es la placa madre, una vez que colocamos el micro en la tarjeta, la compatibilidad del mismo con el resto del hardware será púramente de rendimiento. En el caso de la memoria RAM ésta deberá ser suficiente y cumplir los requisitos mínimos del sistema operativo, y luego de la aplicación que corramos.

Si bien el CPU es el cerebro de la PC, necesita completamente de la memoria RAM para poder efectuar los procesamientos. Si la memoria RAM es insuficiente, entonces se comenzará a experimentar un «cuello de botella», tildes o saltos, típicos en casos de bajo rendimiento producto de insuficiencia de recursos.

Por otro lado también hay que tener en cuenta que los procesadores soportan un tipo de memoria RAM y frecuencia, aunque estos datos se suelen obviar porque de eso se encarga la placa madre. De todos modos, puede pasar que la placa madre acepte una frecuencia superior a la soportada por el procesador. No sucederá nada por supuesto, pero el procesador trabajará con la frecuencia máxima de memoria que soporta.

 

Compatibilidad entre placa de video y CPU

En el caso de que no ejecutemos aplicaciones gráficas, entonces puedes descartar esta compatibilidad. Pero como la gran mayoría de los lectores de este tutorial son gamers que quieren armar una PC gamer, entonces este punto es importante.

Como hemos aclarado a lo largo del artículo y en otros de mis tutoriales, la tarjeta gráfica, la memoria RAM y el procesador actúan en equipo a la hora de correr aplicaciones gráficas. En el caso de que alguno de estos tres componentes sea deficiente, entonces bajará directamente el rendimiento de los otros dos. Esto quiere decir que la única forma de que los tres trabajen con su máximo rendimiento, es que los tres tengan el mismo nivel de calidad o potencia, hablando de recursos. Con esto quiero aclarar que no servirá de nada tener la mejor placa de video, si nuestro procesador no puede soportar su nivel o si nuestra memoria RAM es insuficiente, ya que lo único que lograremos es crear un «cuello de botella» en el rendimiento de la misma.

 

Procesadores actuales

En la actualidad existe una gran cantidad de microprocesadores de todo tipo. Tienes gamas muy económicas para construir una computadora de oficina, hasta gamas extremas para armar computadoras para diseño gráfico de alto nivel. Y dentro de esos cientos de procesadores, uno se pregunta ¿cuál es mejor, éste o el otro? Una forma simple de saber rápidamente cuál procesador es mejor, es revisando nuestro ranking de los mejores procesadores actuales. Pero puede que no estés pensando en armar una PC gamer, sino una computadora de oficina. Con lo cual, no necesariamente debes comprar un CPU que esté en el ranking. Puedes optar por algo más económico, pero para ello, debes de saber cómo comparar dos microprocesadores.

 

Comparación de procesadores

fx_cpu¿Cómo comparar dos CPU? Como hemos explicado a lo largo del tutorial, la forma más rápida de determinar qué procesador es mejor es observando su frecuencia y cantidad de núcleos. En segundo lugar se debe observar su memoria caché y sus características como multi hilo o turbo. Se debe tener en cuenta también que sea de la misma familia y de la misma generación, ya que de lo contrario habrá que examinar más detenidamente. También hay que tener en cuenta que en el caso de, por ejemplo un Intel Core i3, la cantidad de núcleos es 4, pero está compuesto por dos físicos y dos virtuales a diferencia de otros, como por ejemplo los Intel Core i5, que son 4 físicos.

 

Chip gráfico de un CPU

Tanto los procesadores AMD como los Intel, actualmente poseen chips gráficos con lo cual puede evitarse colocar una placa de video. Por supuesto, si lo que se quiere es armar una PC gamer, entonces hay que colocar una tarjeta gráfica. Aún así, es importante aclarar que estos chips son muy buenos y pueden alcanzar rendimientos sorprendentes en varios juegos bastante actuales (en gráficos mínimos). Es más, actualmente se está tratando de aumentar la compatibilidad de los mismos frente a estos chips gráficos para que todos puedan ser corridos sin necesidad de una tarjeta gráfica. Por supuesto que los gráficos alcanzados con una placa de video son insuperables, al menos por el momento.

 

¿Qué CPU me conviene para una PC gamer?

La respuesta a esta pregunta es muy amplia, pero puntualmente debes elegir un procesador acorde a la tarjeta gráfica que colocarás. Si es una tarjeta de gama alta, por ejemplo, deberás colocar un microprocesador igual o mayor a una gama media. En definitiva, todo se basará en el presupuesto que destines a tu computadora gaming.

En resumen, busca una placa de video en nuestro ranking gamer y luego busca un procesador de una gama similar a la gráfica elegida.

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